|
En los últimos 10 años han sido intervenidas 3 instituciones bancarias en el país: Cavendes, Banplus y Stanford Bank. Los reguladores locales efectuaron esos procesos por diversos motivos y se resolvieron también de distinta manera, puesto que no formaron parte de una crisis bancaria sistemática como la de 1994.
El gobierno de Hugo Chávez se estrenó con el caso Cavendes Banco de Inversión, el cual fue intervenido dos veces y puesto en un proceso de liquidación que costó al Estado alrededor de 190 millones de bolívares fuertes, a pesar de la inyección recibida de 110 millones de bolívares fuertes para salvar la entidad.
Desde junio de 1998 mostró un margen de intermediación negativo, los gastos de transformación superaban los ingresos de la institución y sobrepasaban con creces el índice de inflación, lo que revelaba una mala gestión administrativa. Pero su problema mayor fue que el banco sobrevivió de otros ingresos operativos que provenían de sus empresas filiales, lo cual ocultaba su verdadera situación financiera.
Además, se reveló que 64% de los créditos se había otorgado a sus empresas y 98% de los intereses por cobrar eran de compañías relacionadas.
El entonces superintendente de bancos, Francisco Debera, ordenó una capitalización de la institución de Cavendes al observar sus balances, pero desde que el funcionario salió del organismo supervisor se relajaron las exigencias y efectivamente no se actuó a tiempo.
Dos años después, el Congreso abrió un expediente del caso que luego fue ignorado por el Congresillo. La Asamblea Nacional inició la investigación debido a que 98% de los depósitos a plazo eran oficiales, por lo que no se entendía cómo los tesoreros de las instituciones públicas ignoraron los informes que manejaba la Superintendencia de Bancos y se arriesgaron al preferir los altos rendimientos que le ofrecía Cavendes, que llegaron a colocarse entre 12% y 27%.
Esta institución tuvo un moderado retiro de ahorros debido a que sus clientes naturales eran de menor cuantía, y contó con la voluntad de Fogade de honrar 100% de los depósitos en moneda nacional cuando la ley de entonces garantizaba hasta 4.000 bolívares fuertes.
Mejor final. El caso Banplus Entidad de Ahorro y Préstamo fue otro ejemplo de malos manejos administrativos. Esta institución fue allanada por la Disip luego de que fuese procesada una serie de denuncias presentadas en 2004. La fiscalía bancaria nacional con competencia plena imputó a los directivos de la institución por la presunta comisión de los delitos de captación indebida de fondos y apropiación o distracción de recursos, tipificados en los artículos 430 y 432 de la Ley General de Bancos.
Luego de superada la crisis, Sudeban intervino el banco a puertas abiertas con el propósito de salvaguardar los intereses de los depositantes y de los acreedores, así como la confianza en el sistema financiero nacional. En 2006 resolvió levantar la medida y otorgar un plazo de 18 meses para rehabilitar y colocar en subasta la entidad.
En enero de 2007 se llevó a cabo el acto público de adjudicación de Banplus EAP, con la participación de cuatro grupos privados, proceso inédito en la historia del sector bancario nacional pues nunca se había vendido una entidad en proceso de rehabilitación. Actualmente, Banplus opera con total normalidad y con un mínimo de 15 agencias en todo el país.
Lo que trajo la crisis. De no haber ocurrido la crisis inmobiliaria y financiera mundial quizás no se hubieran descubierto los casos Maddof y Stanford.
Estos son también ejemplos del uso indebido de los recursos y de fraude.
En Venezuela existe una filial Stanford Bank, el grupo liderado por el magnate estadounidense que pronto será juzgado en su país. Ante el retiro masivo de depósitos de esa sucursal, el Gobierno decidió intervenirlo a puertas cerradas y proceder a su venta. Pero para ello deberá contar con la aprobación de las autoridades estadounidenses, pues los activos de Allen Stanford fueron congelados
|